Trabajadores y transición justa
Trabajadores y transición justa
Contexto
Cuando se habla de dejar el petróleo y el carbón, la primera pregunta de miles de trabajadores/as colombianos es la misma: ¿y yo qué? ¿Me quedo sin empleo? ¿Quién responde por mis años de experiencia, por mi familia, por mi región? Esa pregunta es legítima y merece una respuesta honesta: ninguna transición que se haga a costa del empleo y los derechos de los trabajadores/as es justa, es una nueva forma de despojo. Iván lo dice claro: la transición es con los trabajadores, no contra ellos.
¿Qué está pasando?
- 01La transición energética, si no se planifica con justicia, puede destruir empleos en sectores fósiles sin crear suficientes empleos limpios en los territorios afectados.
- 02Los trabajadores del sector minero-energético tienen un saber técnico acumulado durante décadas, ese conocimiento es irreemplazable y debe ser parte activa de la transformación, no su víctima.
- 03Desde el 2017, las exportaciones de carbón vienen en descenso y no han podido llegar a épocas de bonanza. Desde el 2014, las exportaciones de petróleo también vienen en descenso y no han podido recuperar sus niveles históricos. Esto no es una decisión de un Gobierno de turno, es una realidad del apetito de los mercados internacionales y de los efectos de la descarbonización global.
- 04Las zonas más dependientes del carbón (Cesar, Guajira, corredor Sugamuxi) enfrentan ya el declive del mercado internacional: sin política de reconversión, habrá desempleo masivo y conflicto social.
- 05La construcción de paz en los territorios energéticos exige que la transformación del sector sea participativa, transparente y con garantías laborales reales.
- 6 puntosCondensan el pacto que trabajadores y trabajadoras del petróleo y el gas le han propuesto a Iván Cepeda en Barrancabermeja y el Magdalena Medio el 9 de abril de 2026, frente a los cuales existe consenso, pero adicionalmente, el compromiso de avanzar hacia un diálogo nacional en transición energética y así garantizar que nadie se quede atrás: la transición energética para que sea justa se construye desde el acuerdo y la participación.
¿Por qué pasa?
Porque ningún gobierno ha tenido hasta ahora un plan serio de reconversión laboral para los trabajadores del sector fósil: la transición se ha hablado en términos de megavatios y matrices energéticas, pero no en términos de empleos, familias y regiones concretas.
Porque los territorios más dependientes del carbón y el petróleo tienen pocas alternativas económicas reales: décadas de extractivismo impidieron que se desarrollaran otras industrias o que se diversificara la economía local.
Porque aún hace falta que trabajadores sean convocados como protagonistas de la transición para que no sean víctimas de ella —
¿Qué proponen Iván y Aída?
- 01Desarrollar una política pública nacional para atender las necesidades de los trabajadores y trabajadoras de los sectores extractivos.
- 02Crear mecanismos de financiación para que dicha política pública sea real y atienda a los retos cada vez más crecientes de la reconversión laboral.
- 03Trabajadores protagonistas esenciales del gran acuerdo nacional para la transición energética
- 04Esta es una transición patriótica y popular. Así como se construyó el sistema energético nacional, con el sudor, la sangre y la dignidad del pueblo, así mismo construiremos su transformación.