Ficha para abordar la participación ciudadana
Ficha para abordar la participación ciudadana
Contexto
Hoy en Colombia muchas personas quieren participar en las decisiones que afectan su vida, su barrio o su territorio, pero se encuentran con un Estado distante y con espacios que no funcionan o no generan cambios reales. Durante años, la participación se ha intentado encuadrar desde normas rígidas, más pensadas para controlar cómo participa la gente que para escucharla de verdad. A esto se suma la estigmatización, la falta de garantías y la violencia que han enfrentado quienes lideran procesos sociales. Por eso muchas personas sienten que participar no sirve o que su voz no cuenta. Pero algo está cambiando: la ciudadanía ya no se queda en esos moldes, hoy participa de formas más libres, desde sus territorios, sus culturas y sus propias maneras de organizarse. El país cambió, y la democracia tiene que estar a la altura de ese cambio.
¿Qué está pasando?
- 01La mayoría de las personas no conoce los espacios de participación o los percibe como inútiles o ineficaces.
- 02La participación en organizaciones sociales, culturales o de control ciudadano es muy baja.
- 03Las veedurías ciudadanas tienen una participación limitada porque la información pública a la que pueden acceder muchas veces no es clara y completa, sobre todo cuando se trata de recursos públicos.
- 04Las decisiones públicas siguen tomándose desde el centro, sin incorporar suficientemente las realidades territoriales.
- 05Muchas instancias de participación existen en la norma, pero no tienen capacidad real de decisión o incidencia.
- 06Persisten las amenazas y violencias a líderes y lideresas sociales.
- 07Muchas personas no quieren ser visibles ni liderar espacios por miedo.
- 08La protesta social ha aumentado, reflejando inconformidad, pero aún enfrenta barreras y vulneraciones de derechos, especialmente cuando se trata de la protesta pacífica en contra de proyectos extractivos.
- 09Existe una brecha entre las expectativas ciudadanas generadas en espacios de diálogo y la capacidad del Estado para responder.
- 10Hoy necesitamos poner la creatividad y la innovación pública al servicio de la gente: que las personas puedan acceder a sus derechos sin enredos ni papeleo innecesario.
¿Por qué pasa?
Durante años la participación ciudadana se ha institucionalizado desde la desconfianza: marcada por la estigmatización, la violencia y por reglas que más que facilitar, han intentado encuadrar cómo debe participar la gente.
Sin embargo, esto ha empezado a cambiar. En los últimos años hemos visto cómo se fortalecen formas de participación más libres, más auténticas, que no encajan en moldes rígidos y que responden a las culturas, visiones y formas en que la gente realmente quiere participar. La ciudadanía cambió, el país cambió.
Hoy el reto es reconocer ese cambio y seguir fortaleciendo una participación que nazca desde la gente y contribuya a fortalecer el Estado.
¿Qué proponen Iván y Aída?
- 01Fortalecer las organizaciones sociales mediante apoyo técnico, financiamiento y acceso a oportunidades para que puedan incidir en lo público.
- 02Garantizar una participación ciudadana incidente, reformando y fortaleciendo los espacios existentes para que realmente influyan en las decisiones.
- 03Ampliar los presupuestos participativos, permitiendo que la ciudadanía decida directamente sobre una parte de los recursos públicos.
- 04Crear un Gran Movimiento Nacional contra la Corrupción, con agendas territoriales
- 05Promover la comunicación para la participación, usando medios comunitarios y herramientas pedagógicas para que la gente conozca cómo participar.
- 06Fortalecer la planeación participativa, asegurando que las decisiones sobre desarrollo territorial incluyan a la ciudadanía desde el inicio.
- 07Garantizar el derecho a la movilización y la protesta social,.
- 08Impulsar el diálogo social como herramienta permanente para resolver conflictos y construir acuerdos.
- 09Fortalecer el control social y la veeduría ciudadana, con herramientas innovadoras y con información pública clara y accesible para vigilar el uso de los recursos públicos.
- 10Promover la participación en decisiones ambientales, garantizando que las comunidades incidan en proyectos que afectan sus territorios..
- 11Transformar la relación Estado-ciudadanía, pasando de un modelo vertical a uno basado en diálogo, la colaboración y construcción colectiva